sábado, 31 de octubre de 2009

El eslabon perdido: La democracia

"La democracia es cancerigena y su cancer es la burocracia"
El almuerzo desnudo, William S. Burroughs

Ustedes me disculparan pero en mi opinión muy personal, me muestro reticente al momento de dar por hecho, que la democracia en efecto existe, no podría decirse que es gratuita mi postura escéptica respecto a dicho sistema político si tomamos en cuenta el país en el que vivimos, el cual ha sufrido una serie de vertiginosas y desafortunadas epopeyas en busca de la estabilidad política, económica y social, que sorprendentemente a 200 años de distancia de la enmancipacion del imperio Ibérico, aun no llega y aun así hay quienes se empeñan en celebrar dos siglos de vejaciones, ultrajes y tomadas de pelo perpetradas por los "dirigentes" de la nacion, cuyo unico interés y objetivo ha sido repartirse el país a su antojo, además de proteger y mantener ferreamente el poder, opulencia y privilegios de la corporación para la que trabajan, a la cual en México se le conoce como partido político.
Es oportuno y pertinente mencionar que la duda con respecto a la función de la democracia, no solo esta puesta sobre nuestro país, sino también sobre muchos otros, incluso aquellos que se presumen como "democracias avanzadas" y de "primer mundo", hay que revisar con lupa los tejes y manejes de la política a nivel mundial y mas aun tomando en consideracion la era globalizadora por la que atravesamos, a su vez también es neceser poner en la picota a todas aquellas organizaciones internacionales que "luchan por la paz y la concordia entre las naciones", a las intervenciones militares disfrazadas de activísimo humanista ejecutadas por países del primer mundo - léase Estados Unidos, Reino Unido e Israel solo por mencionar algunos- contra Medio Oriente, África, Asia y Latinoamerica, a las mil y un convenciones y reuniones de lideres llevadas a cabo en diversos países pero con un resultado en común; demagogia y discurso solemne que nos dan como resultado pura perdida de tiempo, y la lista puede seguir y seguir y no acabaríamos, así de infinito resulta ser el barullo de la diplomacia internacional.
¿Como se cree en un sistema que ha eregido sus cimientos a base de crímenes, fraudes y dictaduras?, ¿como se puede confiar en una clase política que en lugar de representar a la sociedad y ver por ella, representa a sus interés y los de su partido, familia y amigos?, ¿de que manera se puede creer en la soberanía e independencia de este país, si tomamos en cuenta la aberrante influencia que posee Washington en la toma de decisiones que atañen a México?, ¿hasta que punto el imperio yanqui nos pisa el cuello?, en verdad, ¿como uno puede creer en todo esto?, ¿sirve de algo el ir y embadurnarte el dedo pulgar cada cuatro o seis años, solo para elegir al sangano que tampoco va a hacer la diferencia?, ¿la democracia entonces se encuentra en el hecho de elegir a quien te chinga?, no lo entiendo ni lo creo, no, no y no.
¿Para que sirve la cámara de senadores?, para nada, ¿para que sirve una cámara de diputados? para la mismo que la de senadores; para nada. Rara vez logran ponerse de acuerdo, a no ser que se trate de sus salarios o de cuestiones inverosímiles y que no atienden los problemas de raíz, siguen una lastimera tradición muy mexicana; la de hacer las cosas solo en el plano superficial, "por encimita". Como lo dijera alguna vez Antonio Lopez de Santa Ana: "Mientras haya congreso no habrá progreso", tal vez suena disparatado que haya utilizado de referencia a un personaje como Santa Ana, pero lo que dice resulta por demás verosímil.
Si uno hecha un vistazo al panorama nacional contemporáneo resulta utópico el hecho de creer en una democracia efectiva y existente como tal; hay esta el ejecutivo al que le resulta una empresa imposible la de crear una recaudación de impuestos decente y eficaz, hay están diputados y senadores de diferente banderas echándose la bolita de sus responsabilidades - el paquete fiscal 2010 para ser exactos- , hay esta un sindicato pueril y parasitario que se niega a ser disuelto - aunque de hecho ya lo esta- hay esta una izquierda compuesta por pura chusma y populismo, que lejos esta de representar un opocisión digna y que además por si no fuera poco le da impulso a sindicatos tan aberrantes como el anteriormente mencionado, hay están los medios de comunicacion - algunos - que incumplen su labor de informar, propagando la ignorancia y el conformismo en la sociedad, hay esta un pueblo mal informado que se rehusa a salir del laberinto de mediocridad en el que esta sumergido, hay están un montón de ideologías retrogradas y ambivalentes que no nos permiten avanzar, hay esta un falso y pobre nacionalismo extremista que al fin de cuentas no logra cuajar como una solución pro activa y efectiva, hay esta un país intolerante racista y desleal que en conjunto no puede progresar ni lograr acuerdos para encaminarse hacia un mejor futuro, hay esta una democracia fragil y en crisis de credibilidad, que mas bien parece partidocracia, que no representa en lo absoluto su significado, que no ofrece soluciones, que agravia problemas, que en lugar de darle poder al pueblo se lo otorga a ese corporativismo político que predomina en este país, una democracia que se antoja como el eslabón perdido de esa cadena de evolucion y progreso que a este país no mas no le concede el honor de su visita

lunes, 19 de octubre de 2009

No, no solo son peliculas

Sumergido en discuciones de caracter cinefilo, mi postura siempre se inclina hacia la defensa absoluta de plantear la cinematografia como una expresion pura y sensible en pro del arte - de hecho asi esta considerada, de ahi su denominacion "septimo arte"- aun asi y pese a pruebas constantes y sonantes hay quienes se aferran en percibirlo solo como "entretenimiento" y delegan al basurero toda la gama de experiencias y aprendizajes que nos puede dejar el ver un buen filme, no pretendo postrarme aqui como un absolutista del "cine de arte" ni mucho menos, tambien veo cine comercial y a veces lo disfruto, pero de eso a creer y sostener que de la experiencia de ver una pelicula lo unico que te queda es satisfaccion o decepcion, existe un abismo.

Y para que todo esto no paresca verborrea hay que ir dandole justificacion, primeramente percibo mmm... cual es la palabra... penoso el hecho de ver una pelicula con el proposito de pasar el rato y nada mas, lo se, lo se, suena muy clavado y demasiado ortodoxo, pero es que si lo traducimos a la filosofia de vida moderna, resulta traumatico; "venimos al mundo solo para divertirnos", en parte se podria decir que si, pero bueno me estoy desviando del tema, el asunto que me atañe es otro. Poseer una percepcion tan reducida sobre algo tan trascendental como lo es el cine nos habla tambien de la poca perspectiva que se tiene sobre la vida, y esto si lo trasladamos nuevamente al celuluoide, nos convierte en individuos apaticos y con la mirilla demasiado estrecha. Es cierto muy cierto, que el cine es una industria y que uno de sus objetivos es generar dinero - en Hollywood es quizas el unico- pero tambien es cierto que si le vamos a rebajar la categoria a simple mercancia, entonces hay que exigirle por lo menos calidad a quienes hacen la manufactura ¿no?, al fin de cuentas, somos nosotros, el auditorio quien mantiene viva a la empresa filmica. Y si de mercancia hablamos, entonces hagamos una analogia entre una pelicula y unos tenis NIKE, los tenis originales nunca se van a comparar con los que venden en la fayuca, a su vez una pelicula puede ser todo lo comercial que a ustedes se les antoje, pero por lo menos debe de poseer una produccion decente y bien elaborada ¿no? igual y el filme es una bazofia de proporciones ofensivas pero, igual y los tenis tambien pueden tener un diseño asqueroso, pero son originales que es lo que cuenta ¿verdad? . Es aqui en donde topo con pared, por que encuentro mediocre el hecho de que cualquier merchandising de pelicula se convierta en el hit de la temporada, cuando en terminos de produccion y manufactura deja mucho que desear - ¿de eso habalmos no? de mercancia- un ejemplo, - cito solo uno para no ser tan cruel, por que ademas de estos hay vastos ejemplos- la saga Crepusculo, lo veo y no lo creo, en un santiamen y ya es la favorita de los adolescentes -hago un parentesis, que feos y desprotejidos estamos en esa etapa de nuestras vidas, tan carentes de todo y para rematar aquellos que nos proporcionan educacion, formacion y entretenimiento nos subestiman con el proposito de convertirnos en futuros idiotas consumidores, atascandonos con pura mierda, ustedes dispensen el lexico tan coloquial- por todas partes me encuentro con posters de la susodicha pelicula, con fans de la serie literaria y con un monton de hormonas femeninas en la retosante pubertad alboratadas por el protagonista masculino en cuestion, el chupasangre "Edward" enamoriscado de la mosquita muerta mortal - vaya el pleonasmo- "Bella",nombre mas ridiculo no podian ponerle. En resumen y para no abordar mucho el tema - no tiene caso- tanto los libros como la pelicula equivalen a la experiencia adquirida en ver cualquier telenovela de Televisa, puro melodrama de chamaco nalgas meadas, cursileria adolescente para enamorar a escuincles babosos de secundaria, lo curioso aqui son los fans de los libros, que se sienten siu generis de la mas alta alcurnia cultural, en fin dejemos que disfruten el cuento de hadas el tiempo que la mercadotecnia le permita durar.


Sucede que en los quehaceres de la compra y la venta uno seguido se topa por aqui y por alla con productos repetidos una y otra vez, de distintas marcas y presentaciones pero lo mismo al fin de cuentas, es comico con las peliculas ¡sucede lo mismo!, de pronto llega una que resulta un trancazo y la formula se repite hasta el hartazgo, ahorita vivimos la fiebre de los vampirillos, catapultada por esa pseudoescritora de medio pelo Stephanie Meyer, y por toda su legion de seguidores, tenemos a True Blood de HBO, Vampire Diaries que transmite WBLA y otro monton de novelillas chafas que se venden en las librerias, pero ademas de los chupasangre, hasta hace que sera... unos meses habia una mania por la magia y la hechiceria originada por otra escritora mediocre J.K. Rowling, que cree que con introducir en sus novelas frases en latin ya salia bien librada, eso sin mencionar la carga homosexual de su trabajo segun ella "para niños", no se preocupen que de su cuento de brujos no pasa, al fin que ya ni necesita escribir - cabe mencionar que tanto Harry Potter y el Señor de los Anillos compitieron al mismo tiempo, pero no hay punto de comparacion, la trilogia de Peter Jackson supera por mucho a la del joven aprendiz de mago, y de J.R.R. Tolkien pues ni hablar- y es que asi es la vida en Hollywood, cuando agarran algo no lo sueltan, o tambien esta la opcion de reciclar sus glorias de antaño, o de presentar como "novedad" la reedicion de "x" pelicula con escenas nunca antes vistas, o ¿por que no? las famosas precuelas con el antes del antes de lo que sucedio en la original, o exprimirle el jugo a formatos ya de por si desgastados -hola George Lucas- y la lista sigue y no termina, que mas da, bussines are bussines, asi es el gringo ¿no? a todo le ve el signo de dolar. Y ya sea por diversion o no la industria filmica lo que nos ofrece hoy dia es un atracon de superproducciones atestadas de efectos especiales que ya poco cautivan, cuyo factor sorpresa para sus credores es que sobreviva mas de un fin de semana en la cartelera y para el espectador que sea mas estratosferica que la anterior, eso dejando a un lado el bacanal de cliches, lugares comunes y estereotipos tan propios de la industria filmica del "gabacho", y como lo que abunda en la oferta cinematografica de este pais proviene del norte, pues que otra queda, el resto de las salas de cine que no le siguen el juego a lo comercial pasan desapercibidas para los ojos del resto de los mortales, ni modo, que se sigan consumiendo los churros hollywoodenses.

Yo no se si este mundo seria mejor viendo buen cine o leyendo buena literatura, quiza no, pero lo que si se, es que por definicion y por sentido comun, no es propositivo otorgarle un valor exagerado a algo que no lo merece, a su vez creo que es muy importante otorgarselo a lo que si lo merece. Somos seres visuales y solemos perdernos mucho en este tipo de percepciones cuando lo que se nos muestra es una imagen bonita y agradable a la vista, de esta forma ignoramos el trasfondo que por lo general es hueco; por ejemplo: por un lado Walt Disney -que no es santo de mi devocion- produce algo como High School Musical y por otro lado nos regala algo como WALL-E, en efecto no todo lo comercial es malo, tiene sus virtudes, desafortunadamente con frecuencia, en terminos generales una pelicula comercial es sinonimo de poca calidad, y es que cuando se habla de entretenimiento se cree que la unica forma de hacerlo es por medio del chiste vulgar, el doble sentido y la estupidez, reduciendo asi la creatividad del trabajo, o cuando se habla de peliculas infantiles o para adolescentes, se cae en lo ridiculo, en donde cuyas unicas referencias son Hanna Montana o American Pie y ¿donde quedan "Los Olvidados" o "Fanny y Alexander"?. Con tanta tonteria e insensatez los estudios suelen subestimar en exceso a su audiencia, para mi desgracia a veces esa audiencia les da la razon. Por que no ponemos entonces las cosas en una balanza y le damos a cada quien lo que le toca, por que no somos mas versatiles y nos abrimos a ver, escuchar y sentir cosas diferentes, hay que enriquecernos, cultivarnos, por que creanme consumiendo la cultura audiovisual gringa no se llega muy lejos, el cine como arte que es, expresa emociones, infiere a la reflexion, cautiva, mueve conciencias - y tambien las duerme- que no les pase esto ultimo por favor, atrevanse a lo diferente, que no les de miedo

viernes, 2 de octubre de 2009

No siempre existe el final feliz




Pocas películas logran dejarte una experiencia desagradable y a la vez reflexiva, que te incomodan pero te dejan pensando ya que aunque resulte poco amable lo que destellan es realidad, amarga y dura realidad, una de esas películas es la poderosisima cinta del genio español Luis Buñuel; "Los olvidados"

Ubicada en los años 50's en los suburbios de una creciente ciudad de México, Los olvidados nos relata la hostil y cruda historia de un grupo de jovenzuelos pubertos dedicados al vicio y al ocio, atados a una miseria indigna y sin mejor futuro que el que sus circunstancias familiares y sociales les puedan ofrecer, niños miserables sin mas ambición que la que el futuro inmediato de un delito al día les pueda proporcionar, almas incomprendidas y abandonadas que han sido arrojadas a mansalva a las feroces garras de esta inhumana civilizacion, seres que adolecen del amor y cuidado de un hogar, de una familia, carentes de formacion intelectual, espiritual y a veces emocional que les permita enfrentar a ese mundo apático e indiferente que los rodea.

El "Jaibo" un joven delicuente recién acaba de escapar de una correccional a la que fue enviado según el "por una injusticia", sabe quien se la hizo y por supuesto esta buscando que se la pague, es por eso que se reune con su antigua pandilla pidiendo información de aquel soplón que se atrevió a denunciarlo para de esta forma cobrar venganza no sin antes conseguir provisiones para sus "cuates" de la manera mas vil e ignominiosa; el robo, en el cual el ya es veterano. Para dicha empresa -la de su venganza- acude a "Pedro" un niño de escasos trece años con una muy particular historia familiar, el "Jaibo" acude en busca del paradero de "Julian" el muchacho que lo denuncio. Es así que "Pedro" sin conocimiento total de causa le proporcion al "Jaibo" la información que buscaba y las circunstancias idóneas para que este ejecute su revancha asesinando a traición a "Julian", el pequeño "Pedro" es testigo de tan atroz acto. A partir de este lamentable suceso las vidas de ambos comienzan a dar vuelcos, en especial la de "Pedro", que queda severamente afectado y con un firme deseo de cambiar su estilo de vida, de ser una buena persona y así poder lograr un poco de afecto por parte de su madre, quien vive ignorandolo y reprochandole todo a cada minuto. Mientras que "Pedro" entra en una especie de acto de contriccion, el "Jaibo" por su parte sigue haciendo gala de su falta de escrúpulos y de su escasa sensibilidad, acostándose con la madre de "Pedro", provocando que lo despidan de un empleo de aprendiz de herrero, causando su deserción de una escuela correctiva cuyo objetivo era el de rehabilitarlo en la sociedad y convertirlo en un ciudadano de provecho. Pareciera que de manera caprichosa la vida y el destino se empeñaban en jugarle un mala treta al pobre niño y no dejarlo avanzar -por que de hecho no lo hace-, que injusta resulta la existencia para algunos que por mas dispuestos que estén para lograr un cambio profundo en su vida, pradojicamente la vida misma les niega la oportunidad.

Este fenomenal trabajo de Buñuel esta repleto de personajes memorables, únicos y perfectamente ejecutados por sus interpretes, me resulta admirable el hecho de que Luis siendo extranjero se haya adaptado tan cabalmente al humor y la cultura popular de México y que lograra plasmarlo con un léxico tan coloquial y ameno en un guión perfecto. El ambiente logrado con la fotografía de Gabriel Figueroa, es enigmático y abrazador, le da un toque muy especial al filme. No por nada esta película fue galardonada con el Gran Premio Internacional del Festival de Cannes en Francia en 1959, considerada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y también como "una de esas películas que hay que ver antes de morir", una autentica joya de la cinematografía, reflejo tácito de aquella época en la que nuestro cine tenia una autentica identidad, obra cumbre de Luis Buñuel, historia aleccionadora e inolvidable, después de verla no seras el mismo.

La sentencia del genio español en esta cinta, no se antoja amable ni optimista, ya que como la vida misma se encarga de enseñárnoslo, en el camino del hombre no siempre hay un final feliz, quedando para el publico espectador una cruda reflexion, "La sociedad es un buen proyecto para el mal"